Es una mesa de corte por láser de fibra. Dibujas la pieza en el ordenador, pulsas el botón y la máquina la recorta sola: sin discos, sin rebabas y sin tener que repasar nada después.
Cada máquina, configurada a tu medida · pocas instalaciones al mesUna sierra corta con un disco. Roza, calienta y deja rebaba.
El plasma corta con un chorro de gas muy caliente. Va bien, pero el borde no queda fino.
El láser de fibra juega en otra liga.
Concentra un haz de luz tan potente que atraviesa la chapa sin tocarla.
No roza. No la dobla. No deja casi rebaba.
El corte sale tan limpio que, en muchas piezas, ya no hay que repasarlo.
Y va rápido. Muy rápido.
Sobre la mesa, un panel de acero inoxidable para la recepción de un hotel de cinco estrellas.
Toni lo levanta a contraluz, pasa el dedo por el borde… y nota la rebaba.
Otra vez.
Su mesa de plasma le ha dado de comer quince años. Le montó la cartera de clientes, le pagó la nave, le enseñó el oficio de verdad.
Pero ese borde, para ese hotel, no vale. Y Toni lo sabe.
Sabe que el cliente quiere el filo perfecto. Sabe que, si él no lo hace, mañana ese trabajo se lo lleva el taller de al lado.
Y sabe que él podría hacerlo mejor… si tuviera la herramienta.
Esa mañana a Toni no le faltaban ganas. Le sobraban. Le faltaba dar el salto que el plasma ya no le podía dar.
Conoces tu mercado. Tienes los clientes. Sabes cortar. Pero llega un punto en el que el plasma toca techo:
No te falta talento. Ni ganas. Ni mercado.
Te falta una máquina que vaya por delante de ti, no por detrás.
Imagina el mismo trabajo… pero al revés.
La pieza sale cortada a la primera. Canto limpio. Letra clarísima. Casi sin rebaba.
El inox de 1 mm y el aluminio fino, perfectos. Y el acero grueso, también: de 1 kW a 40 kW, tú eliges la potencia.
Mientras una mesa corta, la otra ya está cargada y lista. La máquina casi no para.
Y tú tampoco… pero para ganar, no para repasar.
Cantos a escuadra y limpios. Muchas piezas salen listas para montar.
Cortes en segundos. Modos Fly Cutting y Ping-Pong para no perder ni un minuto.
Acero al carbono, inox, aluminio, latón y aleaciones. Tú pones el material.
La potencia que pida tu taller: desde el detalle fino hasta la chapa gruesa.
Mientras una corta, la otra carga. Producción sin parones.
Software CAD/CAM CYPCUT. Dibujas, anidas y cortas. Intuitivo de verdad.
Desde 3000×1500 mm hasta 12000×2500 mm. Se adapta a tu espacio.
Servicio remoto y técnicos con +30 años. Si surge algo, lo resolvemos rápido.
Cabina cerrada con certificación CE, doble cámara y aspiración sectorizada.
Estas piezas salieron de una gama MIC en un taller, no de un catálogo. Agujeros listos, cantos a escuadra y la medida clavada al décimo.
Lo que antes era una mañana de sierra, broca y radial… aquí sale de una sola pasada. Misma pieza, una fracción del tiempo.
Todas, de 1 kW a 40 kW, con anchos y largos a tu medida.
La MIC 3015 T hace todo lo de la gama… y además corta tubo: redondo y cuadrado, hasta 6 metros de largo y Ø 240 mm.
Barandillas, pasamanos, estructuras, bastidores… salen de la misma máquina y con el mismo canto limpio que la chapa.
¿Astillero o náutica? Corta cualquier metal —acero, inox, latón y aluminio naval— con la precisión que el casco y la estructura te exigen.
…tienes una herrería, metalistería o calderería que ya rueda.
…ya le sacaste el jugo a tu plasma CNC y quieres subir de nivel.
…trabajas en astillero o náutica y cortas aluminio naval, inox o acero.
…compites por trabajos donde el acabado lo decide todo.
Si te has visto en alguna de estas líneas… seguimos hablando.
Cada gama MIC se configura a medida: potencia, ancho, largo y opciones.
Eso significa que no es una máquina de stock que se entrega mañana.
Acompañamos cada instalación de cerca, una a una.
Por eso solo abrimos unas pocas configuraciones y demostraciones al mes.
Si te interesa de verdad, mejor que hablemos antes de que se llenen.
No te voy a perseguir.
Si tu plasma te sigue valiendo para todo, perfecto: quédate como estás.
Pero si ya has notado el techo… si hay trabajos que se te escapan por el acabado… entonces esta máquina no es un gasto. Es la herramienta que te devuelve esos trabajos.
Escríbeme por WhatsApp y te cuento, sin compromiso y sin rollos, qué versión encaja contigo y cuánto cuesta dar el salto.
Hablar con Javier por WhatsAppAcuérdate de Toni, el de Marratxí.
El día que cambió el plasma por la gama MIC, dejó de repasar piezas… y dejó de perder los trabajos buenos.
El borde perfecto del hotel ahora lo hace él.
Cuando quieras que ese borde lo hagas tú, ya sabes: escríbeme por WhatsApp.